Don Bosco propuso como finalidad de su Obra el que sus educandos llegaran a ser HONRADOS CIUDADANOS EN TANTO BUENOS CRISTIANOS.

Actualmente la educación, desde un paradigma humanista, se entiende como un acompañamiento en el proceso de “personalización” del educando, creando las condiciones personales y ambientales para que el educando sea protagonista de la maduración integral de su persona y se torne en sujeto crítico y creador de una cultura más humana y más cristiana.

Esto supone, además, considerar las tendencias actuales en el desarrollo de COMPETENCIAS educativas. 

 

Objetivos del proceso educativos

A través del proceso de personalización que comprende las dimensiones de:

  1. Aprender a conocer
  2. Aprender a hacer
  3. Aprender a vivir juntos
  4. Aprender a ser

Aprender a conocer

Favorecer la adquisición del instrumento cognitivo básico, que garantice que en un mundo rápidamente cambiante y complejo en el cual se multiplican los saberes construidos culturalmente puedan acceder de manera efectiva desde una perspectiva de educación a lo largo de toda su vida.  Es decir, promover la autonomía a través del empleo de diversos recursos.

 

Aprender a hacer

Promover la capacidad de resolver problemas de la vida práctica cotidiana desde el binomio indisoluble que existe entre el aprender a ser y a conocer pues ambas se construyen desde las múltiples formas de interacción del sujeto con el medio.  Esta dimensión remite a tres dimensiones fundamentales: la educación corporal, la aplicación del conocimiento a la solución de problemas prácticos y la de formación profesional. Es decir que el aprendizaje sirva al proceso de adaptación de la vida.

 

Aprender a ser

Favorecer el aprendizaje de la interioridad y desde ésta, el pilar del comportamiento de sus diversas manifestaciones cuando éstas realmente responden a la esencia del sujeto, hombre o mujer.  Es decir, es la plena realización en contacto consigo misma, el desarrollo pleno de todas las potencialidades que encierra en los planos afectivo, espiritual, creativo, intelectual, así como de las diferentes facetas de su personalidad.

 

Aprender a vivir juntos

Fortalecer la convivencia desde las dimensiones cognitiva, actitudinal, practica para aprender a conocer a los otros, de comprenderlos, de entender sus culturas, creencias, manifestaciones y, además, para poder vivir con ellos de acuerdo a principios éticos y morales.