Nuestros principios

  • La vida. Reconocemos que toda vida es expresión del amor creador de Dios. Encuentra su culmen en el ser humano, imagen y semejanza de Dios. Nos exige amarla, cuidarla, defenderla y potenciarla armónicamente.
  • Fraternidad solidaria. Lazo de unión entre las personas basado en el amor, respeto y la igualdad de derechos entre todos los seres humanos. Es actitud de cuidado, servicio, compromiso y colaboración para favorecer el bien común.
  • La libertad. Don precioso del ser humano, facultad y derecho para elegir de manera responsable su propia forma de actuar y pensar en la búsqueda del bien personal, comunitario y de la creación.
  • Ciudadania Global. Es la conciencia de pertenecer a una cultura abierta al conocimiento y valoración de otras culturas. Supone una responsabilidad, local y global para el desarrollo sostenible en un mundo cada vez más interconectado.

 

Valores

  • Honestidad. Es la cualidad de ser, hacer y comunicar con sinceridad, lealtad y transparencia en base a los principios y valores universales.
  • Paz. Es la aspiración más grande de toda la humanidad. Es un don y una tarea que nos compromete a respetar el orden establecido por Dios, a vivir en armonía valorando a cada persona, cultivando el diálogo, la justicia, el perdón, la reconciliación y la gestión positiva de los conflictos.
  • Gratitud. Nace del reconocimiento del bien recibido y abre el deseo de correspondencia, creando así un ambiente de bondad, favoreciendo el amor recíproco, el sentido de pertenencia y la alegría de vivir juntos.
  • Espiritu de familia. Fuerza creadora del corazón de Don Bosco. Es un ambiente rico de valores que promueve el crecimiento y maduración de todos. Se caracteriza por la apertura, aceptación, cercanía, confianza y corresponsabilidad. Es el estilo salesiano de vivir las relaciones interpersonales.
  • Alegría. Es expresión de la esperanza, signo de un corazón que ama a Dios y se siente amado por Él. Es una característica del ambiente salesiano que educa desde lo positivo y vive el cotidiano con sentido de fiesta. Es el rostro de nuestra santidad.
  • Respeto. Es el reconocimiento del valor propio del ser humano creado a imagen y semejanza de Dios. Lleva a aceptar, apreciar y valorar la dignidad de toda persona, reconociendo sus derechos.
  • Responsabilidad. Es realizar con creatividad las actividades que se nos confían a tiempo y lugar, con amor y alegría y ser capaces de asumir las consecuencias de los propios actos y decisiones.

 

Dimensiones y finalidades.

Nuestra propuesta educativa asesora su unidad orgánica, concretizada en el Proyecto Educativo que integra armónicamente cuatro dimensiones: Cada una de ellas desarrolla aspectos fundamentales de la persona: su realidad de ser humano, su vocación de ser hijo de Dios, su capacidad para responder a un proyecto de vida y su compromiso de transformación social.

 

a. Educativo-Cultural

Finalidades de esta dimensión:

  • La maduración de la persona:
    • Desarrollo físico y psicomotriz;
    • Cultivo intelectual cognoscitivo;
    • Maduración volitiva y afectivo-sexual
    • Búsqueda del sentido ultimo y total de la existencia;
    • Capacidad de proyección del propio futuro
  • La conciencia cósmico-ecológica;
  • La incerción en el contexto social;
  • La apertura progresiva a la comunicación interpersonal;
  • La educación a la medicación tecnológica, a la expresión, y al arte;
  • La educación a la ciudadanía activa

Todo integrado en la persona, a través de un análisis crítico y sistémico de la realidad.

 

b. Evangelizadora-catequética

Finalidades de esta dimensión:

  • La creación de las condiciones para el encuentro con Dios;
  • La opción por Jesús en la propia vida como clave de la felicidad y sentido;
  • La profundización y celebración de la fe
  • Los procesos sistemáticos de educación en la fe;
  • La iniciación en la participación consciente y activa en la liturgia, particularmente en los sacramentos de la Reconciliación y Eucaristía;
  • La búsqueda del sentido de la existencia humana;
  •  La actitud de apertura, respeto y dialogo con las diversas religiones;
  • La preparación al compromiso apostólico y misionero.

Esta dimensión es un proceso abierto y orientación hacia la integración entre fe-cultura-vida.

 

c. Vocacional

Finalidades de esta dimensión:

La construcción de la identidad personal;

  • La formulación del proyecto personal de vida;
  • La propuesta clara y explicita de las diversas vocaciones en la sociedad y en la iglesia;
  • La atención especial a quienes se sientes llamados a la vida sacerdotal, religiosa y laical comprometida;
  • El acompañamiento en los procesos de discernimiento vocacional de realización personal;
  • El colocarse frente a la vida con una actitud de responsabilidad y compromiso

En la propuesta educativa salesiana la dimensión vocacional es el fruto maduro e imprescindible de todo crecimiento humano y cristiano.

 

d. Asociativa

Finalidades de esta dimensión:

  • El desarrollo de la capacidad de percibir el valor del otro y de la comunidad;
  • La valoración y respeto de las tradiciones y los símbolos culturales;
  • El reconocimiento de la familia como lugar privilegiado de relación interpersonal;
  • El desarrollo del sentido pertenencia, conciencia de grupo y de trabajo en equipo;
  • El liderazgo individual y comunitario;
  • La maduración de la capacidad de participar e intervenir activamente en el propio ambiente;
  • La educación a la amistad;
  • La creación de redes con otras instituciones;
  • La formación al compromiso social, eclesial y político;
  • El ejercicio de la pluralidad

Esta dimensión favorece todas las formas constructivas de actividad y de vida asociativa, como iniciación concreta al compromiso en la   sociedad y en la iglesia.