Antecedentes históricos

La obra salesiana nace del corazón de Dios a través de San Juan Bosco, sacerdote italiano que dedicó su vida a la educación integral de niños y jóvenes, especialmente los más necesitados. Desde 1841, con una sencilla catequesis, inició un proyecto educativo innovador que unía formación académica, valores humanos, fe cristiana, acompañamiento cercano y un ambiente alegre y familiar. Así surgieron oratorios, escuelas, talleres, internados y múltiples iniciativas que ayudaban a los jóvenes a crecer como buenas personas y buenos cristianos.

 

Junto a Don Bosco, Santa María Dominga Mazzarello dio origen a la rama femenina del carisma salesiano, dedicada a la educación de niñas y jóvenes, destacando la importancia de la mujer en la formación cristiana y social. De este modo nació la Familia Salesiana, integrada por salesianos, salesianas y laicos comprometidos, que comparten un mismo estilo educativo basado en el amor, la razón y la fe.

 

Hoy, la presencia salesiana se extiende por todo el mundo y, desde finales del siglo XIX, también en México, donde desarrolla una amplia labor educativa y pastoral. En colegios salesianos, como el nuestro, los padres de familia encuentran una propuesta sólida que busca no solo la excelencia académica, sino sobre todo la formación en valores, el acompañamiento personalizado y el crecimiento integral de sus hijos, en un ambiente seguro, cercano y profundamente humano y cristiano.

 

 

En Reynosa

El Instituto Colón nace gracias a la preocupación social, cultural y religiosa de un grupo de matrimonios católicos que, en sus representantes, sr. Alfonso Adame y el Ing. Montes, Caballero de Colón, a finales de 1954 solicitaron la fundación de una Obra Educativa Salesiana en esta zona de frontera para la formación de la juventud femenina.

 

En la sede Provincial de las Hijas de María Auxiliadora, ubicada entonces en Linares, N.L. fueron atendidos por Sor Consuelo Flores quien prometió su solicitud a la Rev. Madre Inspectora Sor Ersilia Crugnola. Mons. Ernesto Corripio y Ahumada, de la Diócesis de Tampico, apoyó la solicitud de los Caballeros de Colón.

 

No sin dificultades, por voluntad de Dios, se obtuvo el permiso de fundación por parte del Consejo General del Instituto –con sede en Turín, Italia- así como los permisos eclesiales correspondientes.

 

Finalmente, el día 22 de agosto de 1955, llegó a Reynosa la primera comunidad integrada por 6 Hermanas: Sor Consuelo Flores-Directora-, Sor Isabel Martini, Sor María Bartolotti, Sor Carmen Villaseñor, Sor Margarita Tapia y Sor Rosa Stefanoni. Fueron recibidas por un grupo de exalumnas de diversas obras salesianas, especialmente del Colegio Excélsior de Monterrey que residían en Reynosa. Junto con ellas también se hicieron presentes algunos representantes de los “Caballeros de Colón”.

 

Bajo la mirada de María Auxiliadora, el día 24 de agosto de ese mismo año, las Hermanas tomaron posesión del lugar que además de su casa sería también un colegio. Ese mismo día iniciaron la misión que se les encomendó: educar a las niñas y jóvenes con el estilo de Don Bosco y Madre Mazzarello.

 

En 1956, se constituyó la Asociación Civil con el nombre de “Patronato Cultural y Educativo de Reynosa, A.C.”.

 

El alumnado fue creciendo rápidamente, pero fue hasta seis años después cuando inició la carrera de la construcción para dar abasto a la demanda educativa de la sociedad reynosense.

 

Al inicio, el alumnado era solamente femenino hasta que, en el año 1973, iniciamos con el alumnado mixto para integrar a los alumnos del “Colegio Morelos” que nos fue traspasado por el revendo P. Carlos Vega. Al nuevo edificio se trasladó progresivamente la Primaria y el Preescolar (3er Grado) mientras que, en el domicilio de Escobedo Nte. 1025 continuó sólo la Secundaria.

 

En 1995, por solicitud de los padres de familia, se abrió la Preparatoria que en un primer periodo tuvo su sede en la casa de las Hermanas; después se le ubicó en una propiedad de la Colonia Rodríguez (calle Jalapa #335). Para validar los estudios se estableció un convenio con la Universidad de Monterrey (UDEM).

 

En el 2005 se obtuvo la Incorporación de Preescolar y se cubrieron los tres grados. Al año siguiente, en el 2006, se logró también la Incorporación de la Preparatoria en la SEP del Edo. De Tamaulipas.

 

Con la Providencia de Dios y el Auxilio de María, las FMA continúan la misión educativa que desde hace 70 años iniciaron nuestras Hermanas en esta Obra: el Instituto Colón que, apoyado por muchos colaboradores (aquellos elegidos por nuestra Madre Auxiliadora), se empeña en hacer presente el carisma heredado de Don Bosco y Madre Mazzarello para formar –como ellos- “buenos cristianos y honestos ciudadanos”.

 

Y aquí, en el Instituto Colón de Reynosa, como en otras partes de México y del mundo, “María Auxiliadora se pasea por nuestras casas” y “sigue haciéndolo todo”.