Nuestra fundación
El Instituto Colón nace gracias a la preocupación social, cultural y religiosa de un grupo de matrimonios católicos que, en sus representantes, sr. Alfonso Adame y el Ing. Montes, Caballero de Colón, a finales de 1954 solicitaron la fundación de una Obra Educativa Salesiana en esta zona de frontera para la formación de la juventud femenina.
En la sede Provincial de las Hijas de María Auxiliadora, ubicada entonces en Linares, N.L. fueron atendidos por Sor Consuelo Flores quien prometió su solicitud a la Rev. Madre Inspectora Sor Ersilia Crugnola. Mons. Ernesto Corripio y Ahumada, de la Diócesis de Tampico, apoyó la solicitud de los Caballeros de Colón.
No sin dificultades, por voluntad de Dios, se obtuvo el permiso de fundación por parte del Consejo General del Instituto –con sede en Turín, Italia- así como los permisos eclesiales correspondientes.
Finalmente, el día 22 de agosto de 1955, llegó a Reynosa la primera comunidad integrada por 6 Hermanas: Sor Consuelo Flores-Directora-, Sor Isabel Martini, Sor María Bartolotti, Sor Carmen Villaseñor, Sor Margarita Tapia y Sor Rosa Stefanoni. Fueron recibidas por un grupo de exalumnas de diversas obras salesianas, especialmente del Colegio Excélsior de Monterrey que residían en Reynosa. Junto con ellas también se hicieron presentes algunos representantes de los “Caballeros de Colón”.
Bajo la mirada de María Auxiliadora, el día 24 de agosto de ese mismo año, las Hermanas tomaron posesión del lugar que además de su casa sería también un colegio. Ese mismo día iniciaron la misión que se les encomendó: educar a las niñas y jóvenes con el estilo de Don Bosco y Madre Mazzarello.
En 1956, se constituyó la Asociación Civil con el nombre de “Patronato Cultural y Educativo de Reynosa, A.C.”.
El alumnado fue creciendo rápidamente, pero fue hasta seis años después cuando inició la carrera de la construcción para dar abasto a la demanda educativa de la sociedad reynosense.
Al inicio, el alumnado era solamente femenino hasta que, en el año 1973, iniciamos con el alumnado mixto para integrar a los alumnos del “Colegio Morelos” que nos fue traspasado por el revendo P. Carlos Vega. Al nuevo edificio se trasladó progresivamente la Primaria y el Preescolar (3er Grado) mientras que, en el domicilio de Escobedo Nte. 1025 continuó sólo la Secundaria.
En 1995, por solicitud de los padres de familia, se abrió la Preparatoria que en un primer periodo tuvo su sede en la casa de las Hermanas; después se le ubicó en una propiedad de la Colonia Rodríguez (calle Jalapa #335). Para validar los estudios se estableció un convenio con la Universidad de Monterrey (UDEM).
En el 2005 se obtuvo la Incorporación de Preescolar y se cubrieron los tres grados. Al año siguiente, en el 2006, se logró también la Incorporación de la Preparatoria en la SEP del Edo. De Tamaulipas.
Con la Providencia de Dios y el Auxilio de María, las FMA continúan la misión educativa que desde hace 70 años iniciaron nuestras Hermanas en esta Obra: el Instituto Colón que, apoyado por muchos colaboradores (aquellos elegidos por nuestra Madre Auxiliadora), se empeña en hacer presente el carisma heredado de Don Bosco y Madre Mazzarello para formar –como ellos- “buenos cristianos y honestos ciudadanos”.
Y aquí, en el Instituto Colón de Reynosa, como en otras partes de México y del mundo, “María Auxiliadora se pasea por nuestras casas” y “sigue haciéndolo todo”.
Misión y obra de nuestros fundadores
La obra salesiana tiene su origen en el corazón de Dios que suscita a San Juan Bosco.
Él, sensible a las necesidades de los jóvenes de su tiempo, pobres, abandonados y en graves peligros, se hace para ellos Padre y Maestro, acompañándolos en su proceso de educación integral.
La Providencia prepara a Juan Bosco con la experiencia de la orfandad del padre, la acción educativa de su madre, la presencia de sacerdotes santos que se preocuparon por su formación, la vivencia de la pobreza desde sus primeros años y le señala, a través de “sueños proféticos”, el futuro de su misión y los principios fundamentales de su acción Educativa Pastoral.
Juan Bosco nace en I Becchi, Italia, el 16 de agosto de 1815. Queda huérfano a los 2 años. Logra estudiar con mucho sacrificio y duros trabajos, animado por su gran idea: ser sacerdote para los jóvenes.
Se ordena el 5 de junio de 1841, y el 8 de diciembre del mismo año da inicio a su gran obra: el Oratorio, con un joven obrero, adolescente y huérfano, Bartolomé Garelli. Este encuentro marca el comienzo de una gran variedad de obras encaminadas a responder a las necesidades apremiantes de sus destinatarios: talleres, escuelas, internados, obras educativas en lugares de misión.
En otro lugar al norte de Italia, María Dominga Mazzarello, conocida también como Maín, es una joven campesina que se siente impulsada a trabajar por la educación de las niñas y jóvenes del pueblo. Nace en Mornés, Italia, el 9 de mayo de 1837. Vive una infancia fácil al lado de su familia. Inquieta por las cosas de Dios desde pequeña, se va formando en una piedad orientada por su director espiritual Don Domingo Pestarino.
De gran fuerza física, trabaja en las duras labores del campo con su padre; dedica los domingos a enseñar el Catecismo y a compartir su alegría en el juego con las niñas y los jóvenes del pueblo.
Su vigor se resiente debido a una grave enfermedad que la lleva a las puertas de la muerte, después de haber atendido a sus familiares enfermos de tifo.
Al recuperarse, el rumbo de su vida cambia totalmente. Aprende el oficio de modista para abrir un taller donde pueda “enseñar a las niñas a coser, pero sobre todo a conocer y amar a Dios”. Así, por caminos diferentes realiza una obra semejante a la de Dos Bosco, dando la aportación femenina al Carisma Salesiano.
La Familia Salesiana
Don Bosco invita a varios laicos y sacerdotes a colaborar en su obra educativa con los jóvenes pobres. De entre sus mismos jóvenes llama a algunos que, fascinados por su forma de vida, comparten su carisma educativo. Y así, el 7 de junio de 1859 nace, con la profesión de 26 hermanos, la primera rama de su familia:
En 1864 Juan Bosco y María Dominga Mazzarello se encuentran en Mornés. El santo sacerdote descubre en esta mujer el futuro del Instituto Femenino que tenía en mente formar para la educación de las niñas y jóvenes. De esta forma, EL INSTITUTO DE LAS HIJAS DE MARIA AUXILIADORA (SALESIANAS), nace con la profesión religiosa de 11 jóvenes mornesinas el día 5 de agosto de 1872, teniendo a San Juan Bosco como fundador y a Santa María Dominga Mazzarello como cofundadora, constituyéndose en la segunda rama de la familia.
En el año de 1876 funda con sus colaboradores laicos un grupo de vida apostólica que será la tercera rama de la familia: LOS COOPERADORES SALESIANOS.